jueves, 29 de agosto de 2013

¿POR QUÉ DEBEMOS ELEGIR LA JORNADA ESCOLAR CONTINUA PARA NUESTROS HIJOS? 


De acuerdo a Elsa Guerrero, Dra. en Bioquímica y Biología Molecular y madre de un niño de 1º de primaria, en los colegios donde se han implantado la jornada continua existe un alto nivel de satisfacción entre los padres, los profesores y los alumnos.

Igualmente, en ningún colegio una vez implantado el horario continuo se ha querido volver atrás.

Así mismo, y de nuevo de acuerdo a Elsa Guerrero, la jornada continua se está actualmente implantando a lo largo y ancho de toda la geografía española y son ampliamente conocidos sus resultados. De hecho este tipo de jornada se ha implantado ya en la gran mayoría los colegios de Gran Canaria, Andalucía, Castilla la Mancha, Extremadura, Murcia, Asturias, Castilla y León etc. 

Así mismo y como hemos explicado en los anteriores artículos de este blog,  y de acuerdo a la publicación educativa "La hoja del lunes", la  concentración de las jornadas lectivas a las mañanas supone un desahogo para los estudiantes, puesto que estos disponen de más tiempo para hacer deberes, estudiar, jugar y practicar deporte, sin el agobio actual que supone terminar el colegio a las 5 de la tarde.Para los alumnos que cursan el ciclo de Infantil (de 3 a 5 años) es mucho menos duro ir al colegio, donde actualmente pasan 8 horas diarias,  lo cual es indudablemente demasiado tiempo para niños tan pequeños. Y finalmente, para los estudiantes de ciclos superiores, el día a día también es más liviano, al disponer de más tiempo para estudiar y disfrutar del ocio.

LA JORNADA CONTINUA Y EL INFORME PISA 
JORNADA CONTINUA = PROFESORES MÁS EXPERIMENTADOS


Una de las razones por las que los padres deberían elegir la jornada continua para el centro educativo al que acuden sus hijos/as es que es un hecho probado que el profesorado de los centros con jornada partida suele ser menos experimentado que el de los centros con jornada continua.

Este hecho se produce porque los maestros de la escuela pública tienen la posibilidad de elegir el colegio en el que desean trabajar, y que tanto los maestros que son funcionarios de carrera como aquellos que son funcionarios interinos basan su elección de centro en base a diversas consideraciones. Una de las consideraciones más importantes que suelen tener en cuenta es la jornada de cada centro.

Como es lógico pocos son los profesores que eligen aquellos centros que aun tienen instaurada la jornada partida, puesto que esto les supone tener una jornada laboral que en muchas ocasiones termina a las seis y media de la tarde.

Si tenemos en cuenta que la adjudicación de destinos se lleva a cabo en base a los puntos de experiencia que cada maestro ha acumulado a lo largo de su vida docente, es obvio deducir que los profesores menos experimentados, y por lo tanto con menos puntos, son los que acaban trabajando en los centros con jornada partida, mientras que aquellos que llevan muchos años trabajando y han acumulado un elevado número de puntos de experiencia son los que acaban trabajando en los centros de jornada continua.

Es decir, como indicamos al principio de este artículo, los centros que cuentan con jornada continua son aquellos que terminan recibiendo al profesorado con menos experiencia docente.

¿Incide esta falta de experiencia en la calidad educativa de los centros con jornada partida? Es difícil decirlo, pero como bien dice nuestro refranero popular “la experiencia es la madre de la ciencia”. 
LAS VENTAJAS DE LA JORNADA ESCOLAR CONTINUA




Mucho se ha hablado durante los últimos años acerca de la jornada más idónea durante la educación infantil y primaria.

¿Cuál es la más efectiva para los niños? ¿La que se desarrolla en horario de mañana y tarde? ¿O la que concentra todas las horas lectivas en la mañana y permite a los alumnos tener la tarde libre? ¿Cuál conviene más a los padres y profesores? ¿Qué opinan de ello los expertos? 

Está claro que el horario escolar levanta polémica, aunque parece claro que en los últimos años la mayoría de los padres parecen preferir la jornada continua, la cual presenta un indudable número de ventajas. Entre ellas podríamos citar las siguientes:

1) Permite obtener un mejor rendimiento académico de los estudiantes. Ciertamente, y de acuerdo a C. Feenstra, en su artículo “Buenos habitos de la psicología infantil, el rendimiento intelectual es mayor durante la jornada de mañana que en las horas posteriores a la comida por razones fisiológicas obvias que influyen en el nivel de concentración. En las primeras horas del día el aumento del azúcar en la sangre y del calor corporal favorecen la concentración y estimulan la capacidad de deducción. Después de comer los carbohidratos de los alimentos ejercen un efecto calmante sobre el cerebro, haciendo que el nivel de atención disminuya.

2)  No se producen interrupciones horarias que perjudiquen a la atención, sino al contrario los alumnos están en clase en los periodos de máximo rendimiento. Así mismo se evita también la perdida de tiempo que suponen las entradas y salidas a las aulas.

3) Facilita al alumno más tiempo para la realización de sus tareas escolares que le va a posibilitar la adquisición de hábitos de estudio y trabajo personal.

4) Con el horario continuado, el paso al instituto no supone una ruptura tan grande con los hábitos de estudio adquiridos en el colegio, puesto que presenta el mismo horario, evitando fracasos debido a la adaptación. 

5) Las familias pueden organizar mejor su tiempo libre, lo cual permite la asistencia a actividades deportivas, a escuelas municipales de música y danza, a conservatorios, a asociaciones de tiempo libre o a otras aficiones. 

¿Si son tantas las ventajas de la jornada continua, porque algunos colectivos siguen empeñados en defender la jornada partida? Son muchas las razones, y todas ellas son de motivo económico o ideológico, como podrás comprobar si sigues leyendo este blog.